Fuerzas para seguir.

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Quiero esto en mi Blog!

domingo, 28 de mayo de 2017

Raspando un poco la coraza


Tengo que deciros que odio el morado
igual que amo el negro el blanco el gris y el vaquero
igual que odio la sociedad y me amo a mí. 
Igual que amo la moda.

Igual que cuando necesito ir un paso por delante
porque el puto sexto sentido no me deja estar detrás
porque me hierve la vena y el pulso me estalla 
igual que me acelero como de repente me relajo 
hasta cuándo incluso me mareo o rompo a carcajadas
Y
también cuando hablo alto
cuando grito
cuando se me va la pinza.

Igual que soy el norte como el sur
igual que sin tener puntos medios

y siempre llegar tarde
me amo a mí.

Con mis defectos
mi puta bipolaridad
mi arrasado desastre
incluso aguantando odiar a todo el puto mundo
me amo más a mí.

Con mi pasado,
mi presente
y mi futuro.
Y siempre
buscar el 100%

porque yo nunca me prometí 99.

Igual que odio que se me caigan gotas de los vasos cuando están fríos
y amo la cama de alguien en la que dormiría todos los días.
 
Porque esta soy yo
y si te atreves a entrar
acuérdate de que es un pozo y no una cueva
piensa si te tiras o te mato
o si nos matamos tirándonos
o si nos tiramos
al pozo
a la cama
y a mi puto caos mental
tan cariñosamente ordenado 
por mi subconsciente cobarde
para enseñar a niños de tres años
pintar arcoiris. 

Ah, se me olvidaba.

Encantada, soy el caos.

Y espero que tú
sepas amarme como me amo yo
para poder amarte como a mí. 

Resucitando cada día en un mundo de locos
en el que algún día todos sabrán quién soy.

Para recordármelo
cuando se me olvide a mí.

lunes, 3 de abril de 2017

Nota número 86.

Soñarte es un suicidio
casi tan grande como evitarte.
No grites
el amor nunca ha sido para tanto
tanto como nosotros.
Mírame
escala las cicatrices del tiempo,
si aún divisas llegar a mi boca
es hora de volver.
Sé que es una putada cruzar el abismo
de la realidad de los fracasos.
Yo nunca dejaré de rascarme la herida
y tú nunca dejarás de bailar
al filo de mi oreja.
Es estupendo volver a verte
el mejor oasis
de mi desierto:
yo.

viernes, 9 de diciembre de 2016

La nota más bonita de suicidio que he visto jamás, soy yo.

Las cadenas han vuelto
y se ha extinguido el sol
aquí dentro.
Amenaza con colisionar
el mundo
¡el mundo que era yo!
y su puto complejo de meteorito
todos contra mí
incluso yo.
¡Yo que nunca me he rendido!
¡Yo!
Que desde el suelo he vaciado mares
y después los he llenado con mis lágrimas.
¡Yo!
Que he corrido toda la vida en contra del viento
y pese a erosionarse las ganas
no he perdido el aliento.
¡Yo!
Que he sobrevivido en las peores guerras
-las mías-
he luchado contra los peores soldados
-conmigo-
y me he vomitado acariciándome los intestinos
para volver a hincarme el diente
y descuartizarme
otra vez.
Yo que si me muero es porque me mato
y si me mato es porque me estoy muriendo.
¿Dónde están las sábanas de mi tumba?


viernes, 9 de septiembre de 2016

13 gritos desesperados

Tírate al barranco.
Vende tu identidad
en enero
y piérdete
hasta diciembre
todos los días de la vida
que ya no compartimos
esperando encontrarme
debajo de las piedras
con las que tropiezas más veces
de las que nos dijimos adiós.
No puede ser lunes ningún martes 13
piénsalo
la gente cree en cosas que nunca ha comprobado
nos conocemos demasiado
como para abandonarnos.
Al fin y al cabo somos nosotros los que decidimos odiar los lunes
por el simple hecho de ser lunes
ignorando que nosotros
existíamos todos los días.
¿Escribirías mi nombre en el calendario
durante 365 días?
¿Te ahogarías en mis pestañas
el resto de tu vida?
¿Que día es?
No.
¿Dónde estás que no es aquí?
No.
Odio el invierno
vuelve antes de que nieve lo suficiente
ayúdame a coger la pala
vamos a despejarnos el camino.
¿Todos los caminos llevan a Roma?
¿O mis ruinas solo aguantan con tus besos?

martes, 6 de septiembre de 2016

Abandono propio 51

Somos amapolas olvidadas
cicatrices asaltadas
revueltas
allanamiento de morada.
Qué buscan
si no hay nada.
Somos paredes gritando
recuerdos en paro
la ruleta del destino girando.
Hazte caso
que no pare.

Me niego a morir
en mi propio holocausto
antes
soy cazaserpientes
me pinto los labios con tu veneno
y hago castillos de aire
entre mis venas.
Mátame tú
que yo no puedo
que estoy ciegamente enamorada
del desastre
hay que ser valiente para destruirse.
Que no
que me quedo en mis ruinas
vete por donde has venido
no me regales más flores
desintoxícate de mis heridas.
La peor consecuencia de que vuelvas
siempre he sido yo.

martes, 26 de julio de 2016

Pieza defectuosa 19.254

Cuéntame.
Dime por qué a veces olvido quién soy.
Explícame.
Razona por qué el recuerdo es tan efímero
la noche tan larga
la vida tan corta
y los sueños tan astronautas.
Bájame al infierno si te atreves
tus escaleras son mías
mis orejas son tuyas
y nunca es demasiado tarde para volver.
Ven aquí
quiero escucharte otra vez
enamorarme al describir:
"Fue un suspiro y después: nada.
No le hacía falta hablar.
Ella ya se había hecho eco."
A veces me olvido
para que me recuerdes.

martes, 1 de marzo de 2016

Querido planeta: /(HE VUELTO)

Si fuéramos tan solo un esfuerzo
jodido amor
perdidos en cárceles de esperanza
todo sería diferente, joder
tendríamos una puta oportunidad.

Si fuéramos aceite saltando
en el agua que intenta apagar un incendio
no habría fuego que nos convirtiera en ceniza
JODER.

Pero tú no lo entiendes.
Eso de tú lejos y yo volviendo a escribir.

Como si las serpientes pudieran ser mariposas.

Quién cojones nos mandaría caer
tenernos miedo a los precipicios.

Como si Plutón estuviese más cerca que tú
y tú tampoco fueras un planeta.

Como piedra machacando a papel.

Dónde cojones está Bécquer.

Como si esfuerzo
intensidad
excepción
distancia olvidada
instinto animal
miedo vencido
y
el puto sistema solar
sonara mejor que un nosotros.

Como si la literatura romántica hablara de ti
dramatizándose
y yo pudiera susurrarte que
querido planeta:
quiero vivir 
en tus anillos.
Dejé de escribir después de perder para siempre todo el trabajo del último año...
Dicen que la vida te persigue más que la muerte
-escribir me persigue a mí-
no sé si puedo prometer que esto no sea una excepción 
sin duda, me encantaría 
pero en este caos
nunca se sabe.

Respirando -todavía-,
Mária

martes, 7 de abril de 2015

A flor de piel.

Eres viento que sopla y me aleja (sigue alejando) de ti. Hace tiempo que no sé medir distancias porque cualquier distancia es pequeña comparada con la que hay entre nosotros. Yo soy X y tú eres Y. Y te juro que de aquí no van a salir sistemas de ecuaciones que aporten soluciones. Porque odio las matemáticas y te odio a ti. Y porque soluciones es una de las millones de cosas que YA NO tenemos. Y tiene gracia que seas Y. Porque podrías ser casi todo el diccionario y sin embargo, no Y. Podrías ser Angustia, Basura, Catástrofe, Culpa, Decepción, Egoísmo, Fallo, Golpe, Horror, Ira, Nervios, Odio, Pánico, Rabia, Rencor, Superioridad, Tristeza, Venganza. ¿Ves lo que has hecho? Te has aliado con el tiempo y con él le has ido dando patadas a mi diccionario que ahora solo sabe hablar mal de ti. Y ahora también odio la lengua. Y la historia, porque si pienso en la nuestra empiezo a temblar. Odio todas aquellas cosas que en su día amaba por tu mala participación en todas y cada una de ellas. Porque odio todo aquello que te implique. Odio escribirte, pero si no lo hago, temo acabar odiándome a mí, porque si no te escribo, terminaré llena de odio y eso implica estar llena de ti. ¿Y entonces de qué servirían todos los caminos de huida que he dibujado a lo largo de tantos años en este mapa? ¿Y sus manchas de café de tantas noches sin dormir? 


Hoy traigo una entrada muy especial para mí, cargada de verdad y sentimientos a flor de piel. La persona a la que va dedicada esta entrada es, desgraciadamente, la causa de mis grandes ausencias en el blog; y, afortunadamente, de que yo necesitara huir y creara el blog hace ya algo más de cinco años. Estas últimas semanas he tenido la oportunidad de gritar(le) todo lo que hasta ahora me callaba, y creo que nada define mejor esos gritos que este suspiro que os dejo. ¡Aprovecho para deciros que el día 25 seré por fin mayor de edad! Abrazos infinitos. 
Desgarrando la garganta, M.

viernes, 13 de febrero de 2015

Puta s(o/u)ciedad.

Ella se rompía como la rueda de una bici: Con pequeños agüjeros y pequeños pinchos. Se desinchaba y se quedaba en nada. Porque ella era eso: Nada. Era nada que escupía todo por la garganta, pero nadie la oía. Porque nadie quería escucharla y nadie la entendía. Seguía andando con la bici pinchada y seguía gritando al cielo, pero ya no quedaban estrellas para ella. Las habían comprado aquellos que compraban otra bici en lugar de arreglarla, porque les sobraba el dinero. Estaba condenada a vivir rota, a que los que podían permitírselo la pincharan y tiraran su bici al vertedero, conduciéndola en su ferrari al infierno. El infierno de no poder vivir porque otros malgastaban su dinero sin querer oír sus gritos. Sin verla llorar. Sin verla morir. Y es que ella era eso: nada. Nada para los que lo tenían todo. ¿Es posible comprar la vida? ¿Cómo pueden vivir ignorando lágrimas? Ella murió gritando. ¿En qué sociedad vivimos? O debería preguntar: ¿En qué sociedad morimos? 


No son vuestros comentarios lo único que se está acumulando, cosa que realmente me agrada, si no también los problemas y este puto frío que no se va (cómo odio el invierno). Tras muchos inconvenientes he sacado tiempo para publicar y tratar de responder (una vez más) todo lo que se me ha ido acumulando en el último mes. Pido perdón por los comentarios que todavía no he respondido, pero juro que ahora mismo me pongo con ello. Espero que os guste esta entrada diferente (en estas fechas me autoprohibo escribir de desamor). ¡Feliz San Valentín!
Esquivando flechas de Cupido, M. 

viernes, 9 de enero de 2015

Baja al chino, compra típex.

Diciembre, 21. Invierno. Dos de la mañana. Niebla. Cuarto cigarro. Es curioso que una relación se acabe a la misma hora que los meteorólogos dicen que entra el invierno. Ahora el invierno soy yo. Soy venas de hielo y corazón a punto de estallar. En estado sólido, misma masa, mayor volumen. Que poco me gusta la física y cómo odio pensar que se nos ha acabado la química. Otro suspenso más en mi vida. Ahora que no estás me apellido desastre, aunque sospecho ser catástrofe desde antes de ti. Anticiclón que se torció y congeló el amor. ¿Qué pido ahora a los reyes magos sin poder estar tú debajo del árbol? Ya no brilla la estrella que le preside, ni ella ni el resto del firmamento que antes dibujaba en tu espalda. ¿Hay niebla entre nosotros? ¿Por eso no te veo? Estamos jodidos. No tengo coche ni antinieblas, ni focos. Condenados a la oscuridad. ¿Es éste nuestro destino? Baja al chino, compra típex. Yo me niego a vivir así. 



Cuánto tiempo. Me alegra volver. Primero me gustaría deciros que feliz año nuevo. Han sido unas navidades muy complicadas en las que me ha sido imposible publicar, pero las cosas se van solucionando y creo, o al menos me gustaría creer que vengo para quedarme. Me va a costar ponerme al día, pero voy a emplear toda la próxima semana para comentar todas las entradas que hayáis ido publicando el último mes y responder todos vuestros comentarios. 
Si quieres preguntarme algo, pedirme algo, ayuda, consejo, dar una opinión más íntima sobre el texto o simplemente hablar conmigo, puedes ponerte en contacto a través de: albordedetucama@hotmail.com
Con venas de hielo, M. 

domingo, 23 de noviembre de 2014

En tu mirada.

Puede que me haya cansado de este asfalto que parece hierro fundiéndose y arde más que el infierno de tus miradas de odio. ¿Por qué unos ojos tan dóciles como un cachorro recién nacido aparentan ser de fiera o de piedra? ¿Por qué se me clavan como espadas entre las costillas y me llegan incluso al hígado haciendo más daño que quince mil litros de alcohol? Hay miradas que matan dicen, pero yo considero que en realidad hay corazones que mueren. ¿Qué diferencia hay? En un mundo de científicos que buscan argumentos para sus teorías los ojos son incapaces de llegar al corazón, y en un mundo de idiotas sentimentales (como yo y nunca tú) el corazón es capaz de sentir lo que quiera que trasmitas entre tanto odio. Porque el corazón es capaz de eso, de sentir. Y el corazón es capaz de doler. Es capaz de dejar de latir, y a esto vulgarmente lo llaman morir. ¿Pero en realidad qué es morir? ¿Dejar de vivir o sentir que me matas? Puede que morir sea ser tan sumamente gilipollas como para no entender que ningún latido debería depender de ninguna persona. O puede que me guste ser así de gilipollas por si mañana te cambia la mirada.



¡Feliz domingo! Si me permitís usar la ironía claro. Espero realmente que tengáis un buen día, a pesar de que aquí no deje de llover mientras yo estudio para los cuatro exámenes que tengo esta semana. No voy a pedir disculpas por la tardanza, puesto que ya sabéis los motivos de mis ausencias repentinas. Este texto es un poco diferente a lo que os tengo acostumbrados, pero aún así espero que os guste y que se entienda bien lo que se quiere expresar con cada frase. Contestaré vuestros comentarios a lo largo de la semana, y espero haberlos respondido todos para el próximo domingo. Estoy pensando hacer algo especial por navidad, pero aún no tengo nada claro, así que puede que acabe siendo una sorpresa. 
Llueve más por dentro que por fuera, M.

jueves, 16 de octubre de 2014

Que nadie me agite.

Cristales con forma de lágrimas que no caen pero se clavan en los ojos, que no te dejan ver salidas. O tal vez no las haya, tal vez nos hayamos convertido en figuritas encerradas en esferas de cristal con falsa nieve. Que nadie me agite que me descoloca los pensamientos (aún más). Y en esta burbuja infinita me ahogo en llanto o en desesperación. O en ambas. Quiero salir y gritar que eres el error más logrado de toda la colección. Que podrías ser la pieza clave de mi museo de desastres. Que pagaría entradas a éste solo por verte. Que eres coca-cola en mi desierto. Que eres martillo para romper el cristal y salir de esta esfera de sentimientos que giran como las fotos de ilusión visual. Sácame de aquí y abrígame el corazón.
Invierno. C
Sigo sin internet y creo que no me lo van a trasladar porque se supone que no es compatible (hijos de puta, lo que hacéis para ganar dinero...), pero no me voy a ir. Por desgracia, no voy a poder estar aquí cuando se me antoje (empiezo exámenes, imaginadme con cara de pena), pero seguiré por aquí cueste lo que cueste, por vosotros y porque me da la gana. Muchísimas gracias por todos los comentarios y visitas que estoy recibiendo últimamente, los estoy contestando todos, aunque a mi ritmo. Así que aunque parezca que no llego, esperad mi visita y la tendréis. Espero que el invierno os guste más que a mí.
Abrigando a la luna, M.

Otros intentos de reconstruirme:

Rebúsca(me).